martes, 22 de febrero de 2011

WRAPPED IN PIANO STRINGS

Ojalá sepais el suficiente inglés como para escuchar la extraordinaria letra que tiene. Y si no es así, espero que tengais la suficiente curiosidad como para buscar su traducción.
I saw your father in the hall
His ghost is living in the walls
I heard him crying while you slept
I heard him breaking things after you left

I watched you crawl into my bed
With curses spilling from your head
You said "We're just the walking dead"
So I pulled the trigger and we floated off

Into the air... Into the air
Into the air... Into the air
Up in the air... We're in the air
Up in the air... Up in the air

I used to worry about the time
That I lost my teeth along the line
So I carved the apple from my eye
And gave it to you for I went away
Blood ran into the kitchen sink
Your hands and arms are running pink
I sat and watched you as your rage
Slipped off and rolled across the kitchen floor

They cut your eyes wide open
And pour into your precious head
My reach don't go that far dear
But please oh please don't let them in

I sank into the sea
Wrapped in piano strings
Few words could open me
But you knew them all
Now I just sleep beneath your floor
and my ghost just tries to keep you warm
I've seen the end, I've lost the war
One day you'll join me here
just like the rest

I hear the engines
they're roaring in our mouths
The smell of creatures
that fight tooth and nail to get out

I see the airplanes
They're pouring from the chest
They fill the air
And burn and bury you
just like the rest

domingo, 13 de febrero de 2011

Dientes De León

Me siento…como si quisiese salir disparada hacia la lluvia en mitad de una tormenta. Y mojarme…y extender los brazos al aire sintiendo cada gota de llovia sobre mi piel. Y sentirme viva. Sí, es eso, justo eso, me siento viva. Como si quisiera ir a ver  amucha gente, y visitar millones de lugares distintos. Como…como si tuviese ganas de vivir, y de moverme y de conocerlo todo. Recorriendo cada pais del mundo y conociendo a gente en cada uno de ellos. Me siento como si tuviese todas las posibilidades abiertas a mi alcance, y como si pudiese hacerlo todo. Como si pudiese romper a llorar de alegria en cualquier momento.  Me siento como…como..si fuese un diente de león, que si soplas salen volando todas las semillas en todas las dirrecciones posibles. Sí, como si estuviese en pleno dia de primavera y pudiese estallar, y pudiese salir volando en todas las dirrecciones. Como las semillas. Endemoniadamente libres. Capaces de todo.


miércoles, 2 de febrero de 2011

+32

Me desperté. No en mi cama, ni en mi ciudad, ni en mi apartamento. Ni sola. Miré el reloj y eran las 6 de la mañana y tenia unos brazos que me rodeaban mientras sentía cada respiración de la persona que tenia a mis espaldas. Protegiéndome. De repente me di cuenta de lo que había pasado aquella noche. Era guapísimo. Y me gire lentamente para comprobar que era exactamente como lo recordaba hacia 6 horas. Era mejor si se puede, aún mejor. Estaba dormido, y entonces comencé a pensar mientras le observaba como una persona puede mostrar realmente su alma cuando duerme. De modo que me limite a observarle apenas a 2 centímetros de distancia entre nosotros. Podía ver cada poro de su piel, sentir su pulsación, su respiración y aquella atracción entre ambos que era como si me empujase endemoniadamente a querer besarle. Tenía el pelo revuelto, pero no despeinado, los ojos cerrados como si estuviese preparado para el beso que insoportablemente tenia ganas de darle, y que acabé dándole 30 segundos después. Me acerqué aun más. Hasta que nuestros labios se tocaron en apenas un punto. Esos labios. Perfectos, endemoniadamente perfectos. Le observé cada rasgo de su cara, cejas, pestañas, nariz –una nariz perfecta he de añadir-mejillas, barbilla y labios. De repente sus brazos se estrecharon salvando la microdistancia que nos separaba, y nuestros labios se juntaron. Abrió lentamente los ojos, verdes. Verdes como la hierba, como las hojas mojadas por el rocío y bañados por un azul, de color del cielo. Y era como si estuviese viendo al ser más perfecto que había encontrado ante mis ojos. Pero era real. Me miraba, y no podía apartar la vista de aquello, pues solo un minuto de distracción, me habría bastado para una eternidad de entera culpabilidad por haberme perdido aquel rostro. Volvió a apretar los brazos mientras me sonreía, sin querer, pero queriendo. Juntando de nuevo nuestros labios. Y se reincorporó apoyando ambas manos a ambos lados de mi cara sobre la almohada. No paraba de mirarme, como intentando comprender algo que no lograba entender. Y con un dedo fue pasando por cada una de las facciones de mi cara como si quisiera aprendérselas de memoria. Y de repente, sin mediar palabra ambos nos perdimos el uno en el otro. Como si fuese justamente eso, con esa persona, con la que si el mundo acabase al día siguiente, hubiésemos decidido pasar aquel último día.
Y no se exactamente cómo, pero fue en ese momento en el que supe que algo había cambiado. El tiempo se detuvo durante dos días. Que fueron más que suficientes para comprenderle a él, al mundo, y a mi misma mejor. Con mayor claridad. Y sabiendo, no se porqué, que ese beso no iba a ser el último. Que no iba a ser la última vez que le viese en mi vida. Ni la penúltima, ni la antepenúltima. La manera en la que nos conocimos, en la que surgió, pasó todo… Unos lo llaman azar. Otros, los más atrevidos, coincidencia. Y únicamente los que lo viven, ven con claridad, que hay un destino que lo guía todo. Él, fue el mío.

viernes, 7 de enero de 2011

just time..

¿Qué es el tiempo? Existe algo qué perdure exacto, tal como lo recordamos ahora al paso de los años? De los meses? Y de los días? Una vez una persona me dijo que el tiempo era oro, que se nos escapaba y que no podíamos hacer nada. Que era como el aire en nuestras manos, como en los relojes de arena. Y recuerdo como me pasé mirando durante un minuto un reloj de arena, viendo como la arena caía y yo no podía hacer nada, nada más que darlo la vuelta una y otra vez, cada vez que la arena se agotaba creyendo que así no habría pasado nada, no habría pasado el tiempo. Pero pasa. Pasa para todos, para bien y para mal, te guste o no.
Han pasado ya muchos años desde aquello y a medida que pasaban fui comprendiendo que no podía pararlo, que a pesar de que me gustaría paralizar momentos, conservarlos siempre así y conservarme a mi misma de aquella manera no puedo. El tiempo siempre es el mismo, y pasa a la misma velocidad y somos nosotros los que lo percibimos distinto, los que lo confundimos. En los malos momentos, en los momentos de nervios o tensión se nos hace eterno, y en los momentos de alegría y felicidad se nos ESACAPA. Y es que hagas lo que hagas el tiempo pasará y eres tú el único que decide el ritmo del paso de sus horas, el como vivir ese tiempo que se te ha dado desde que naciste.
De modo que el pasado quedará ahí, en nuestra memoria y el futuro es totalmente desconocido y lo único de lo que tenemos certeza es del presente, de modo que lo que tenga que ser será, el tiempo decidirá a quien vas a conocer, que vas a hacer o en qué te vas a convertir como persona y solo él sabe CUÁNDO. De modo que pase lo que te pase tanto si es bueno como si es malo, todo puede cambiar en un instante, mañana mismo, hoy mismo, ahora. Así que hagas lo que hagas no te darás cuenta de que un momento cambió tu vida hasta tiempo después o no te das cuenta de que tu vida puede estar cambiando ahora.
Así que dejaré que el tiempo haga lo que tenga que hacer, que haga su trabajo. Por mi parte iré a por el reloj de arena, lo daré la vuelta pero ésta vez no me quedaré mirándolo, sino que saldré de casa. No estoy dispuesta a ver como pasa delante de mis ojos. Y confiaré en que el tiempo haga conmigo lo que tenga que hacer, al fin y al cabo creo que Charles Chaplin tenía razón cuando dijo: “El tiempo es el mejor autor, siempre encuentra un final perfecto.”